Vive la experiencia del Sauna Gay

Lo que antes era una actividad recreativa de relajación y tal vez ritual de belleza para los caballeros, poco a poco se fue dejando transformar en una vertiente mucho más sociable, amigable y caliente para la comunidad. Actualmente el sauna gay es sinónimo de desfile de cuerpos sudados, húmedos y casi o totalmente desnudos listos para su siguiente aventura.

Todo se vale en un sauna gay: ver, dejar que te vean, platicar, acariciar, tocar, lamer, besar… las posibilidades son infinitas para este paraíso vaporoso dedicado a que tu noche termine o comience de la mejor manera posible. Si todavía no has experimentado un sauna gay seguramente lo que acabas de leer aumentó tu interés en un 100%, y es que ¿A quien no le gusta la idea de tener en bandeja de plata a tu próximo ligue y no tener que trasladarte a ningún lado para terminar con él?

Sin más preámbulos, en este post te vamos a contar un poco acerca de la experiencia total en un sauna gay y todo lo que creemos que necesitas saber para que no parezcas un completo novato en tu primer visita.

¿Qué debes saber antes de ir por primera vez a un sauna gay?

Creemos conveniente que antes de cualquier recomendación que sigas de nuestra parte, investigues bien el lugar en el que te estrenarás con la experiencia. Asegúrate de que en efecto sea un sauna gay o cuando menos uno gay friendly, claro, todo esto suponiendo que a lo que quieres ir es a conseguir un poco de acción. Si tu intención es la de relajarte y aprovechar los servicios que ofrecen entonces no debe haber problema con el lugar que elijas. Dicho esto te otorgamos unos útiles consejos para asistir por primera vez al sauna gay:

No lleves cosas de valor. Generalmente cualquier sauna gay cuenta con lockers para que guardes todas tus cosas, mételas con confianza y quédate con la llave o la puedes entregar en recepción; pero como nunca se sabe de preferencia no lleves nada ostentoso o que realmente no vayas a necesitar. Eso si, lleva dinero extra además del costo de entrada porque en casi cualquier sauna gay ofrecen bebidas y otros servicios extra.

No te olvides de la protección

Lo más común en un sauna gay es que el establecimiento ponga a tu disposición preservativos, algunos los tienen a la venta y otros de mayor categoría los incluyen en el costo de ingreso, así como lubricante. Sin embargo, si no estás 100% seguro de que haya lleva tus propias cosas. Recuerda que aunque sea una experiencia nueva, excitante y para aventureros, nunca debes dejar de lado tu salud y protección.

Por último este es un consejo en caso de que estés ansioso acerca del ambiente. Generalmente como en cualquier otro establecimiento gay (piensa en antros y bares principalmente), en un sauna gay el lenguaje suele ser bastante implícito y directo cuando alguien quiere algo contigo.

No olvides que aquí la ropa es poca o nula y todos saben a lo que van, sólo basta con un intercambio de miradas y tal vez una pequeña confirmación verbal para que empiece la diversión.

¿Qué puedes hacer en un sauna gay?

Si lo último que mencionamos te dejó prendido pero con nuevas dudas, también hablaremos de un tema super importante:

¿Qué puedes y que no puedes hacer en un sauna gay?

Como te comentamos, lo primero que debes hacer si es la primera vez que visitarás un sauna gay es que investigues todo lo posible sobre él. Métete a su sitio web, su Instagram, lee las opiniones e incluso pregúntale a tus amigos si han ido y cómo está el ambiente. Todo esto te dará una idea muy general de qué tan libertino es, aunque en muchos casos el lugar será muy abierto en cuanto a lo que permiten (incluso promueven) y lo que no.

Existen muchos establecimientos que le hacen honor a la experiencia total del sauna gay. Cuentan con cuartos de espuma, barras de bebidas, cuartos oscuros, muros con ‘glory holes’, laberintos oscuros con una tenue luz para que no vayas a lastimarte pero alcances a apreciar con los ojos a tu ligue de la noche, cuartos de juegos con accesorios para tener una experiencia fuera de lo normal, habitaciones privadas… que un sauna gay cuente con este tipo de ‘amenidades’ te da una idea muy clara de lo que está permitido ¿no lo crees?

También puedes darte una idea muy general de lo que puedes llegar a hacer en un sauna gay si al entrar ves o te ofrecen preservativos y lubricante ya sea con tu entrada o para comprar aparte. Aunque seguramente lo leerás en la mayoría de los establecimientos no está de más recordarte que un área donde debe estar prohibido hacer tus travesuras en el jacuzzi, pues no es nada higiénico ni amigable que termines remojándote en un caldo de fluidos humanos, al menos no de la persona que no quieres…

La salud sexual ante todo

Como extra, se está poniendo de moda (aunque esperemos que se preserve esta costumbre) que todo sauna gay se asocie con ONGs dedicadas a la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, por lo que ofrecen de manera gratuita en el establecimiento ‘pruebas rápidas’ de VIH. De esta manera sabrás que puedes entrar seguro a divertirte por varias horas.

Estamos convencidos de que la sexualidad (de cualquier clase) es algo completamente natural y que todos tenemos derecho de explorarla como queramos. Esa es la gran importancia de lugares como el sauna gay, donde de manera segura (siempre de manera segura) vayas, conozcas gente y estires tus propios límites hacia lo desconocido. Ahora que sabes lo básico y con nuestros consejos estás más que listo para visitar tu primer sauna gay.