Baños gay: ¿Un nuevo lugar para tus afters?

En estos tiempos con tantas libertades que ha ganado la comunidad LGBT, poco a poco se han ido creando establecimientos y negocios exclusivos para la recreación de los hombres. Entre esos lugares encontramos los ahora super populares baños gay. Para animarte a que vivas tu primer experiencia en unos baños de vapor gay, queremos contarte lo básico que debes saber.

El origen de los baños gay

Los baños de vapor se originaron en la civilización romana, conocida por ser personas muy higiénicas y preocupadas por su salud y apariencia. Se esparcieron por el mundo los grandes beneficios que tiene el vapor y poco a poco esta costumbre se arraigó a lo largo del mundo. En nuestro país, por ejemplo, los baños de vapor alcanzaron su popularidad en la década de los 50’s a los 70’s, cuando los caballeros lo veían como una actividad perfecta para socializar con otros hombres y al mismo tiempo cuidar de su imagen (pues los establecimientos también tenían masajes, faciales y peluquerías dentro).

De ahí, poco a poco comenzó a disminuir su popularidad, probablemente porque clausuraron muchos lugares debido a las normas sanitarias y que los hombres dejaron de invertir en este tipo de lugares de manera habitual. Es aquí que poco a poco fue naciendo un nicho especial para los miembros de la comunidad, que son aventureros, curiosos y muy ligadores. Nacen aquí de manera no oficial los baños gay.

Esenciales para llevar a los baños de vapor gay

Ahora que conoces un poco la historia del vapor que poco a poco se transformó en los ahora populares baños de vapor gay, queremos que estés bien informado acerca de lo que puedas necesitar en tu primer visita, aquí te dejamos lo esencial y uno que otro extra porque siempre es mejor cargar de más a que te falte algo.

Agua

Si la lógica no nos falla, estarás durante mínimo una hora en un lugar que te hará sudar como loco y, por lo tanto, deshidratarte. Es super importante que lleves agua para rehidratarte y que no vayas a hacer el oso y desmayarte. En algunos casos no te dejarán meterla porque ellos mismos venden agua y todo tipo de bebidas, pero nunca está de más porque al salir seguro te caerá de lujo un fresco trago.

Toalla

Por pura higiene (y buena educación, en realidad), en la mayoría de los baños gay no te permitirán entrar con tu ropa interior, creemos que no es necesario explicarte el por qué. Aunque en este caso también es muy probable que junto con el ‘cover’ que pagues para entrar venga una toalla que usarás todo el tiempo que estés dentro, insistimos en que nunca está de más llevar tus propias cosas. En el peor de los casos, la guardas en tu locker y listo.

Sandalias


En un ambiente de tanta humedad todo el tiempo, las bacterias y sobre todo los hongos están a la orden del día; y no es una acusación a los baños de vapor gay. Por más higiénicas que sean las instalaciones no puede evitarlo por completo, además de que por normas de seguridad se requiere que la gente lleve calzado, no querrás resbalarte y tener un accidente. Los baños gay a veces también ofrecen sandalias pero… ¿por qué querrías usar una sandalia que no sabes quién más uso?

Productos de Higiene Personal

No importa si tú solamente vas a conocer gente y tener un encuentro sudoroso, recuerda que los baños gay son precisamente eso, baños. Así que lleva todo lo que pueda hacerte falta para emperifollarte y salir de ahí tan guapo como siempre: jabón, rastrillo, crema, shampoo, etc.

Dinero

Además de lo que cueste la entrada, lleva un poco de dinero extra porque generalmente los baños de vapor gay tienen sus barras donde venden bebidas ya sea alcohólicas o no alcohólicas sólo para refrescarte.

¿Qué puedes hacer en los baños gay?

Aún si nunca has visitado uno de esos baños gay, no es necesario que te expliquemos que (como cualquier otro punto de reunión gay) el ambiente que se vive es muchísimo más libertino y expresivo que en cualquier otro lugar. Además conociendo en lo que se han convertido los baños de vapor gay, está casi implícito el “a qué va la gente” cuando asiste a estos sitios.

Así que sigue las reglas de etiqueta de cualquier otro lugar: date una vuelta (o si estás en el vapor solo siéntate en un lugar desde donde veas todo), comienza a hacer casting con los ojos y cuando encuentres alguien que te llame la atención échale esa mirada que lo dice todo; si no llegara a funcionar súbele el nivel y acércate a saludar. ¡No pierdes nada con intentar!

Para finalizar queremos darte unos valiosos consejos acerca de los baños gay: esto deberías saberlo bajo cualquier circunstancia pero nunca está de más recordarte que uses protección. Casi todos los baños de vapor gay tienen ya sea a la venta o de manera gratuita condones para que no te gane la calentura sin estar protegido. Inclusive, algunos baños gay hacen alianzas con clínicas de salud y ONGs para practicar pruebas de VIH rápidas de manera gratuita dentro de las instalaciones.

Recuerda también que aunque puede ser una experiencia increíble, no estás obligado a hacer nada, ni mostrar nada que no quieras. Aunque sí es importante recordarte que sepas que el ambiente en los baños de vapor gay es tan relajado y abierto que lo mejor es que dejes tus inseguridades en el locker, te desenvuelvas y vayas en busca de un ligue para completar tu experiencia.